lunes, 11 de marzo de 2013

La tortura estética de Kim Kardashian



Una cosa es que una se preocupe por su aspecto e incluso que recurra a tratamientos estéticos bastante incómodos, pero otra cosa bien distinta son los extremos a los que llega Kim Kardashian, la reina de los realitys en Estados Unidos, para mantenerse joven.

En el último capítulo de su reality, Kim y su hermana Kourtney han llegado a Miami, donde Kardashian decide hacerse un tratamiento de rejuvenecimiento facial. El capítulo fue grabado antes de que Kim se quedase embarazada del que será el primer hijo del rapero Kanye West.

Kim se sometió a un tratamiento realmente delicado: primero le extraen algo de sangre, que se centrifuga para eliminar las plaquetas, y luego se la inyectan bajo la piel del rostro. No sólo es un tratamiento no apto para aprensivos, sino que además parece ser muy doloroso.

Kim Kardashian asegura a menudo en su programa que “Amo a intentar cualquier cosa que te hace sentir joven” pero asegura que tras esta experiencia, no se plantea soportar los dolores de una cirugía plástica en el rostro.

A Kardashian, que estaba acompañada por su mejor amigo Jonathan Cheban, le quedó la cara hecha un Cristo, con manchas de sangre por toda la cara. Quizás cuando le baje la hinchazón y le cierren las heridas, se vea más joven, pero a mí me parece que esta tortura no puede compensar ni un poco…

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